Además, la informalidad (es
decir, el no aporte a la seguridad social) es mayor entre los menores de 25
años, alcanzando el 93% del rango de 15 a 17 años. Por tanto, los empleos para
menores de edad son de peor calidad y más inestables que para el resto de la
población.
Esta campaña es para que haya más y mejor trabajo para los jóvenes, a su vez de ir contra la estigmatización que ellos sufren por la opinión pública y los medios de comunicación masivos, los cuales vinculan a los jóvenes con peligro.